miércoles, 12 de diciembre de 2012

30/09/2010



30/09/2010 
            Hoy estoy algo cansada, lo de quedarme escribiendo hasta las 2 y levantarme a las 6 no es bueno.
            El trabajo ha ido muy bien, cada vez me siento mejor con mi trabajo. Ha llegado un niño de 2 meses con bronquiolitis. Y el momento más divertido del día ha sido un señor con un poco de anestesia de más.
            Esta tarde tenía que ayudar a Manolo y Alfonso en el orfanato.  Me han mandado por unas cosas y me han preguntado si sabía dónde estaba el orfanato, que estaba donde ayer por la mañana vimos a los niños. Les he dicho que sí que me acordaba. Así que he cogido las cosas y me he puesto camino a Bengbis, donde pensaba que estaba el orfanato. Tras 15 minutos andando y sin encontrarlos me parecía algo extraño. No había tardado tanto como para que ellos ya hubieran llegado. En eso que un hombre mayor, o por lo menos me lo parecía, ha empezado a hablar conmigo. Al principio no lo entendía pero luego poco a poco nos hemos entendido. Me hablaba en francés y “boulú”. He aprendido a decir hola “mbolo”, y gracias “akimbae”. No sé si se escriben así pero más o menos. Me ha dicho que venía de un pueblo a 15 km, para hacer un recado y venía andando. El hombre me ha acompañado todo el camino y no me ha dejado sola ni un momento hasta que llegamos a Bengbis. Ha sido un viaje muy agradable, y se agradece mucho la amabilidad de estas personas. Al llegar a Bengbis me he empezado a poner nerviosa, porque allí no había ningún orfanato y nadie había visto a los médicos europeos. Eran ya las cinco menos cuarto y nadie sabía dónde estaba yo, no tenía agua, ni linterna (oscurece sobre las cinco y media), ni manera de contactar con nadie. Al final, me he vuelto a la misión. Me he sentido un poco inútil, porque seguro que estaban esperándome para ayudarles y yo mientras dando un paseo (sin quererlo, pero paseo al fin y al cabo). Cuando llevaba veinte minutos andando se ha parado un coche con unos 10 chicos dentro. Me han dicho que subiera, pero les intentaba decir que no cuando ha salido del coche uno de los enfermeros que nos ayuda en quirófano. Me he montado en el coche, porque estaba algo cansada y quería llegar ya, y han tomado una curva y ya estábamos en la misión. Si es que soy un desastre.
Al final he encontrado el orfanato. Manolo y Alfonso pensaban que estaba ayudando en quirófano. Cuando les he contado lo que ha ocurrido, no he podido contenerme, me sentía tan inútil que las lágrimas han empezado a correr por mis ojos y no podía parar. Les he pedido que no se lo cuenten a nadie.
Hoy también hemos terminado relativamente temprano porque teníamos cena de convivencia con la ONG que nos acoge. La cena ha ido muy bien. La gente es muy maja y la interrelación muy buena. Hoy nos acostaremos tarde y mañana otra vez a madrugar. 


01/10/2010
            El trabajo va como siempre. Esta noche Chitina ha tenido que ayudar a Mamá Lilian, la matrona de allí, en un parto difícil. Pensaban que iban a tener que hacer una cesárea. Finalmente no ha sido necesaria la cesárea y todo ha salido bien. Chitina está muy contenta porque no sabía si iba a poder ver algún parto.
            Hoy notamos que cada vez llega más gente y terminamos más tarde. Parece ser que se ha corrido la voz de que estamos allí. Aunque hay más gente que atender y más trabajo, en general noto el trabajo como más tranquilo. Será porque ya nos vamos acostumbrando.
            El ambiente de trabajo es cada día mejor y nos compenetramos bien con los otros chicos. En general, en la consulta vemos entre cuarenta y 60 personas por día y en quirófano siguen teniendo alrededor de 30 operaciones por día, algunas bastante complicadas.
Apenas me da tiempo a escribir por todo el trabajo y cuando terminamos es ya muy tarde. Cenamos y parezco un poco autista en la cena escribiendo así que creo que cada vez las historias serán más cortas.

Buenas noches y hasta mañana.



02/10/2010
            Hoy el día ha sido duro. Nos hemos quedado sin agua, ya que aunque estamos en época de lluvia no está lloviendo y no se han llenado los depósitos.
            Hoy ya no me he perdido para ir al orfanato. Hemos visitado el de chicos. A los más pequeños les damos un poco de miedo. Normal, llegan unos extraños que se ponen aparatos raros en la cabeza para verles los oídos y la garganta. Pero creo que me estoy ganando su confianza.
            Esta mañana no hemos tenido mucho trabajo en la consulta. Inma y yo terminamos sobre las dos de la tarde. Estuve un rato en quirófano viendo como cerraban y me dijeron si quería cerrar, pero no lo he considerado oportuno.
Esta tarde, he estado ayudando en el segundo parto de este viaje. Ha sido muy bonito. La chica de 16 años estaba muy cansada y no podía empujar. Y ahí estábamos Inma y yo intentando darle fuerzas para que empujara. Al final creo que nosotras hemos empujado casi tanto como ella. El trabajo conjunto de Mamá Lilian y Chitina es muy bueno. Y el nacimiento ha sido muy bonito, he hecho fotos y todo, para poder recordarlo bien. No sé por qué la gente dice que los partos son feos.
            A la hora de ducharnos, como seguía sin llover hemos tenido que ducharnos con las botellas de agua para beber. Luego nos dicen a las chicas, pero mientras que cada dos chicas se duchaban con una botella, los chicos necesitaban una para cada uno. Dicen que no entienden como lo hacemos.
            Esta noche en la cena hemos tenido invitados. Raquel y Javi, una pareja que está con la otra ONG, han montado una especie de yincana con tres grupos. Ha sido muy divertido y relajante porque hemos estado mezclados y nos lo hemos pasado genial, con muchas risas y haciendo el payaso. Después del juego, han venido otros chicos de la otra ONG y hemos pasado un rato muy agradable. En general, son muy majos, la verdad es que la relación con la otra ONG es bastante buena.
            Cada vez tengo menos tiempo para escribir, espero poner por lo menos lo más importante de este viaje y mis sensaciones.
Buenas noches, hasta mañana.
03/10/2010
            Que disparate, hoy casi no nos queda agua para beber, después de ducharnos ayer con el agua de las botellas. Tendremos que ir a por agua a la fuente o ducharnos en la fuente.
            Se oyen los cantos de la misa. Dicen que dura 3 horas, a ver si nos podemos acercar un rato. Para mañana tenemos excursión por la selva, ¡qué ganas! Y todavía no sabemos si el martes nos iremos a Douala o no.
            A las cuatro y media tengo que ayudar a Alfonso con las niñas, así que como hoy hemos terminado a las tres y media, nos toca comer rápido y al trabajo. Se suponía que las niñas estarían listas para la consulta pero estaban en clase y he tenido que ir a buscarlas a clase. La profesora ha sido muy amable y las ha llamado porque yo no sabía quién eran. Estaban algo asustadas y cuando íbamos hacia la clase donde teníamos que pasar la consulta, se han agarrado a mi mano. Ha sido un momento muy tierno, creo que Alfonso me ha hecho unas cuantas fotos. Había 15 niñas, y no hemos terminado hasta las siete de la tarde, ya no teníamos luz para poder verles bien los oídos.
            En quirófano, querían hacerlo todo seguido y terminar un poco antes pero no les ha salido bien la jugada. A las cinco de la tarde les bajaron algo para comer y a las siete de la tarde todavía seguían liados.
            Hoy el cansancio se acusa más. Al terminar antes que quirófano, me he tumbado un rato en los bancos de madera que tenemos en el comedor y me he quedado traspuesta. El ritmo que llevamos es agotador, sobre todo el ritmo de la gente de quirófano.
            A ver si puedo seguir escribiendo esta noche, si no hasta mañana.



04/10/2010
            ¡Hoy me he despertado a las 7.30! Se nota el cansancio, pero la verdad es que me ha venido muy bien dormir tanto.
            Esta mañana he seguido con Alfonso y Manolo viendo a los niños del orfanato. Las niñas son un encanto, los niños también pero son más atrevidos que ellas que son muy tímidas. No te miran al hablar, agachan la cabeza, intentamos que no lo hagan pero son muy tímidas.
            Después de comer hemos hecho una visita a la selva. Nunca me imaginé poder ver la selva tan de cerca, ¡ha sido maravilloso! Los insectos, las plantas, todo era tan nuevo y a la vez conocido. He disfrutado como una enana, excepto cuando se cortaba algún árbol. Lo único malo ha sido que aunque iba tapada hasta los ojos me han picado 2 mosquitos, espero no pillar malaria.
            Esta tarde hemos terminado de ver a todas las niñas. Las han llevado a la consulta. Al final he conseguido que confiaran en mi, y hemos estado jugando a los típicos juegos de cuando era pequeña, ¡son juegos universales!
            Además de ver a las niñas hemos tenido 27 pacientes más. En total han sido unos setenta pacientes, porque cada día vienen más. Como necesitamos muchos más medicamentos he tenido que romper unos blíster corriendo y me he cortado. Hay que tener mucho cuidado con los cortes aquí.
            Esta noche han montado un cine, y van a proyectar Up! Voy a ver si puedo acercarme a verla un rato. Qué rápido se está pasando el tiempo, nos queda menos de una semana para volver.
            Hasta mañana.
            Un niño que se ha operado esta mañana parece que se ha puesto peor, lo han llevado a quirófano y le han puesto una medicación. El niño hablaba con nosotros y nos señalaba con el dedo como si quisiera regañarnos por algo. Estábamos todos alrededor suyo y se nos caía la baba. Parece que ya está mucho mejor. Ahora sí, ¡a dormir!           


05/10/2010
            Hoy es el último día de trabajo. En la consulta tenemos que atender primero a las personas que llegaron ayer en el autobús a última hora de la noche. No sé si será un día tranquilo.
            Ha llegado un chico con un fibroma de 4 kg en los glúteos. Ha estado toda la mañana en un quirófano pero dicen que ha quedado muy bien.
            Hoy volvemos a comer todos juntos. A las dos hemos hecho la parada para comer  y luego hemos seguido.
            Por la tarde, hemos estado más o menos tranquilos. Excepto cuando ha llegado una mujer embarazada. Han venido los cirujanos pero no podían hacer nada. A las siete y media de la tarde hemos cerrado la consulta, aunque hemos estado un rato más con dos pacientes que teníamos que ver.
            El peor momento ha sido cuando ha llegado un niño con el globo ocular fuera. No podíamos hacer nada. Y la madre no entendía por qué. No siempre tenemos el remedio para todo.
            Después del trabajo, ducha, cena y fiesta porque es el último día de trabajo. La fiesta ha sido muy grande, con bailes, pelucas y muchas risas. Ha habido de todo: discursos de agradecimiento con lágrimas, con risas, bailes. Está bien terminar así el trabajo. Se nota que han sido unos días de trabajo bien aprovechados, y que el grupo ha funcionado muy bien.
            Mañana será un largo día para recoger y limpiar todo.


06/10/2010
            Esta mañana tenemos que recoger y limpiar todos los quirófanos y la consulta. Dejar una lista con los medicamentos que dejamos y dónde los dejamos. Y cuando terminemos haremos una excursión a un poblado Baka.
            Tengo la garganta fatal, empezó a dolerme ayer por la noche y esta mañana apenas puedo hablar, y cada vez toso más. Espero no ponerme peor.
            La excursión ha sido por el río Yack. Antes de empezar la excursión hemos parado a echar gasolina, ha sido curioso. Han cogido una garrafa de gasolina y una manguera y con la boca han hecho un sifón para poder llenar el depósito. Si no eres rápido, el trago de gasolina que te pegas tiene que ser bueno. El camino en el coche ha sido muy divertido. Había unos surcos gigantes en la pista forestal, ¡menudos baches! Aún así yo me he dormido, creo que es el cansancio acumulado y el clima. Llegamos al río, dejamos los coches y seguimos el paseo andando. Pasamos por el puente para cruzar el río. Es enorme pero tienes que ir con cuidado no sea que te resbales y caigas. Después seguimos por la pista forestal hasta unas casitas y volvimos. No nos apartamos del camino, nunca sabes lo que te puedes encontrar entre la maleza. Todo el paseo ha sido impresionante, al igual que el río.
            Hemos comido al lado del río unos bocatas y agua. Ha estado muy bien el paseo. A la hora de volver uno de los 4x4 no podía arrancar. Así que hemos tenido que irnos para ir a pedir ayuda. En el camino de vuelta casi nos perdemos. Cuando el coche de delante dio marcha atrás para cambiar de dirección, golpeo el nuestro. ¡Menudo susto!
            Una vez hemos llegado al pueblo tenemos que esperar que vayan por ayuda y luego a recoger a los que se han quedado en el río. Los esperaremos tomando unas cervezas. No han tardado más de 20 minutos en llegar. Parece ser que Alfonso con un giro de muñeca ha arreglado el coche, ¡este hombre lo soluciona todo! Terminamos las cervezas y marchamos hacia la misión.
            Hacemos unos cuantos viajes a la fuente para llenar las 2 garrafas de 50 litros y así poder ducharnos. ¡Qué suerte! Después de todos los viajes hemos ido a ducharnos y resulta que había agua y para colmo empieza a llover. ¿Será la venganza de Gaia?



07/10/2010
            A las cinco y media de la mañana estábamos en pie para terminar de recoger y estar preparados para montar las cosas en el autobús, ya que nos espera un largo viaje. El autobús no ha llegado hasta las siete y entre cargar y todo eso hemos salido a las ocho. Después del madrugón seguro que caemos dormidos enseguida o eso espero, porque nos esperan ocho horas de viaje más o menos, cuatro hasta Yaoundé y cuatro de Yaoundé a Kribi. El viaje en autobús va a ser muy largo.
            Cerca de Yaoundé nos han parado en la carretera. Resulta que tiene que pasar la vuelta ciclista, es muy divertido, aunque vamos a perder un buen rato. Así también podemos aprovechar para ir al aseo, que es un hueco en medio de la selva, y tenemos que estar atentas por si sale alguna serpiente. Tras ver la vuelta ciclista continuamos con el camino hacia Yaoundé. Allí creo que cambiaremos de autobús para ir a Kribi, así que no creo que lleguemos hasta las 6.
Hemos comido en Yaoundé, en un sitio buenísimo. Te traían pollo, yogur con arroz y unos zumos estupendos. Era como un bar donde te podías sentar y te traían cosas de otros sitios para tomar. La verdad es que ha sido divertido, porque comías con las manos y lo que tenías que comer con cuchara compartías la cuchara con otras 20 personas más. Pero claro esto nos ha retrasado y hemos salido algo más tarde
            Son las nueve y cuarto de la noche, y todavía no hemos llegado. De todas formas creo que el camino desde Yaoundé hasta Kribi ha sido larguísimo, aunque la mayoría de la gente lo ha pasado durmiendo. La llegada a Kribi ha sido como una película. Ya había oscurecido cuando hemos llegado, y había dos señalizaciones distintas para dos hoteles con el mismo nombre. Como el conductor y nosotros no sabíamos cual era hemos preguntado a una moto-taxi, y nos ha dicho que lo siguiéramos. Nos ha metido por un camino por en medio de la selva. Apenas podía pasar el autobús. Justo detrás nuestro ha aparecido un todo terreno. Ya no podemos dar la vuelta si queremos, parece que nos hayan hecho una emboscada. Por el último sitio por dónde nos quería meter, el autobús no podía pasar. Nos hemos parado todos. El conductor de la moto-taxi seguía empeñado en que le siguiéramos y le hemos dicho que el autobús por esa carretera embarrada no podía pasar, pero él taxista decía que sí. También se ha parado el del todo terreno, con la buena suerte que el señor tenía padre francés y madre canaria, y por lo tanto hablaba español. Nos ha dicho que le siguiéramos que el camino al hotel era malo pero que había un camino mejor. El conductor de la moto-taxi se ha cabreado, porque decía que él era un antiguo policía y que no nos estaba engañando. No digo que nos engañara pero el autobús no pasaba por donde él decía. Al final hemos seguido al señor francés, y es verdad que el hotel está algo alejado y el camino no es muy bueno en general, pero por lo menos por aquí puede pasar el autobús. La verdad es que el viaje está siendo entretenido, aunque las horas de autobús ya empiezan a pasar factura.
            Finalmente hemos conseguido llegar al hotel. Son las once de la noche y la cocina está cerrada, pero nos han dicho que ningún problema y la han abierto para nosotros. El hotel es una pasada, las habitaciones son muy monas, con las camas con sus mosquiteras. La playa está al lado del bar y el restaurante del hotel, así que después de cenar y dejar las cosas algunos nos hemos dado un baño. Ha sido un baño reparador. Esta noche dormiremos como niños y mañana haremos alguna excursión por la zona.
El viaje ya está llegando a su final, ¡qué pena! Mañana seguiré contando.



08/10/2010
Esta noche he dormido de maravilla entre el baño y los coktails. Nos hemos despertado temprano para hacer una pequeña excursión por la zona. Hemos bajado a desayunar y estaba diluviando, así que hemos desayunado tranquilamente para ver si paraba. Viendo que no paraba hemos decidido coger los chubasqueros y hacer la excursión. Yo he tenido que volver a la habitación porque a Miguel se le han roto las botas de montaña, así que como llevo unas de mi madre, le dejaré las mías que son más grandes.
Cuando hemos salido hacía la catarata, la lluvia casi había cesado. El paseo por la playa ha sido precioso. La playa es bastante amplia, pero creo que las mareas son también bastante grandes porque se ve la marca de la noche. Conforme nos acercábamos a la catarata ha dejado de llover y ha salido el sol. Además se nota mucho la humedad. Casi ni se puede respirar. La catarata está a 500 metros del hotel, más o menos, por eso anoche el agua no nos parecía tan salada. En realidad es la desembocadura del río Lobo, así que es más ancha que alta, pero aún así impresiona. Cuando hemos llegado había gente duchándose en la orilla de la catarata. También había una pequeña canoa de madera en medio de la catarata, creo que estaban pescando. Conforme íbamos andando se nos han ido acercando gente para ofrecernos excursiones comidas y lo que quisiéramos. Finalmente hemos aceptado la excursión que nos proponían unos de llevarnos en canoas hasta los poblados pigmeos.
Para llegar hasta lo de las canoas hemos tenido que subir por el lado de la catarata, atravesar un cachito de selva. Después salimos a un camino, bueno creo que es una carretera principal, hasta llegar a un puente por el que bajamos hasta las canoas. Nos montamos en tres canoas, dos pequeñas y una grande. En las pequeñas iban seis personas más los remeros, y en la grande íbamos diez personas más los remeros. Yo iba en la grande. Nos han dado un plato pequeño hondo para que fuéramos achicando agua. Además el borde de la canoa estaba casi al mismo nivel que la superficie del agua. Las dos canoas con seis personas nos adelantaron enseguida, ¡normal en total ellos son ocho y nosotros 12! Bastante hacen nuestros remeros con mover la canoa, que además es de madera. A todo esto hay que sumarle que el río es muy grande, vamos en sentido contrario a la corriente, y ésta es bastante fuerte, con lo que van buscando las zonas por donde hay menos corriente. Aunque en ocasiones tenemos que cruzar zonas donde la corriente nos puede, pero la verdad es que los remeros tienen una fuerza increíble. Cuando vamos cruzando la corrientes, hay momentos en los cuales parece que no nos movemos, no vamos ni hacia delante ni hacia atrás, lo que nos indica en tremendo esfuerzo que están haciendo y finalmente conseguimos avanzar.
A mitad del paseo se ha puesto a llover, las dos primeras canoas, han dado la vuelta y nos han dicho que mejor no ir con lluvia por el río, así que también hemos dado la vuelta. Los de las otras canoas se han estado riendo de nosotros por lo lentos que íbamos pero la verdad es que creo que vale más lo que hemos hecho nosotros, ¡éramos el doble de pesados!
Tras el paseo en canoa nos han llevado a comer al lado de la playa. La marea ya había subido por lo que tuvimos que pasar ó bordeando la playa o directamente mojándonos. Nos han sentado en una mesa en la playa, pero estaba algo elevada respecto al resto que estaba a nivel del mar. Nos han puesto plátano y batata fritos, cangrejos de río, recién pescados, y varios tipos de pescados a la brasa. Estaba todo riquísimo, y conforme pasaban las horas teníamos que tener cuidado con las olas, porque había subido tanto la marea que cada vez que venía una ola teníamos que levantar los pies para no mojarnos.
Finalmente hemos vuelto al hotel y nos hemos dado un baño por la tarde antes de que fuera la cena. Estuvimos un rato en el bar tomando unos cocktails y después cena y otro baño nocturno. Mañana saldremos temprano para Doula porque tenemos que pasar por el hospital antes de coger el avión.
Hasta mañana.



09/10/2010
A las 6 nos hemos despertado y a las 7 ya estábamos desayunando para ir a Doula. El día ha empezado bien pero con mucho sueño porque ayer me acosté tarde.
En principio se suponía que solo había dos horas para llegar a Douala, pero hasta las doce de la mañana no hemos llegado al hospital.
Nos estaban esperando y la recepción ha sido increíble. Nos han programado todo el día en el hospital. Visita al hospital, entrega de regalos, han programado varias operaciones para los cirujanos, una misa protestante y una comida. Tenían programadas muchas operaciones pero creo que al final sólo van a hacer dos o tres porque tenemos que coger el avión de vuelta, a las cuatro de las tarde deberíamos estar en el aeropuerto.
Tras la visita al hospital, ha tocado la entrega de regalos. Ha sido un momento gracioso ya que nuestro regalo ha sido una Virgen de La Arrixaca, y claro, ellos son protestantes. También hemos tenido una misa protestante. Y finalmente la comida.
Al final hemos conseguido salir a tiempo. Íbamos camino al mercado artesanal y se nos ha parado el autobús. Al principio no sabíamos lo que era pero finalmente hemos visto que era la gasolina. Normal que nos quedáramos sin gasolina después de hacer 600 km sin repostar. Hemos ido rápidamente al mercado artesanal para comprar algunos regalos, y de aquí al aeropuerto.
En el aeropuerto hemos tenido problemas con las navajas, a algunos se nos ha olvidado facturarlas y las hemos tenido que dejar allí, ¡con el cariño que le tenía a mi navaja! Ya sólo nos queda el viaje en avión y la vuelta en autobús hasta Murcia.
Por esto año esto ya se ha acabado. Espero poder volver otro año, ya que el balance ha sido positivo, aunque no todas las cosas hayan sido como me las imaginaba. El grupo es muy bueno y les agradezco la oportunidad que me han brindado. Espero que sigan haciendo esto por muchos años.
Hasta el próximo viaje.

miércoles, 18 de abril de 2012

Cena solidaria 2012

El próximo 11 de mayo de 2012 (viernes), a las 21,30 horas, se celebrará una cena para recaudar fondos para el próximo proyecto de la ONG Cirugía Solidaria. El lugar será el Mesón La Torre, sito en Puento Tocinos (Murcia). Aquellos interesados pueden ponerse en contacto con el teléfono 659011762.

Cena Benéfica Cirugía Solidaria

El pasado viernes celebramos nuestra cena benéfica anual. Agradecer a todos los colaboradores de la cena y a todos los asistentes su presenc...